Anclaje: como interpretamos la información del mercado

En inglés, la palabra anchor significa ancla y, transportándonos al campo de la psicología, esta técnica se basa en anclarse en la primera información que uno recibe. Es decir, se deja que datos irrelevantes gobiernen los procesos mentales, bloqueando la mente hacia otras opciones. Entonces, en el mercado, se puede relacionar el anclaje con la siguiente situación: a veces uno piensa en que el valor razonable (fair value) de una acción (el precio objetivo de un papel atravesado por variables financieras que lo fundamentan) debe ser mayor al precio que uno compra. Tal vez se adopte la premisa de que un activo con un determinado fair value superior al precio de compra va a alcanzar su techo en el corto plazo. Por lo tanto, usted se instala en ese papel porque sólo acata la opinión de uno o dos analistas a lo sumo y deja de lado el análisis coyuntural que lo hará salir de la postura de anclaje.

Cabe señalar que un inversor no siempre termina obteniendo lo que desea. Como dice Bill Bonner, presidente de Agora Financial: “la gente no tiene lo que quiere de los mercados, sino lo que se merece de ellos”.